Por: Laura Jiménez
Ahora es momento para hablar de mi, soy mujer, colombiana, latinoamericana,, psicologa, coach , líder y empresaria. Miembro de una familia, hermana mayor de tres hombres e hija de padres que hoy no conviven juntos, y sin embargo han sido un ejemplo para hacer uso del derecho que tenemos todos los seres humanos, PARA elegir cómo y dónde estar mejor. Desde hace unos años he trabajado junto con tres hombres en darle continuidad a un proyecto que nació desde el corazón. Hemos usado su hermosa belleza para convocar, seducir y enamorar a otras mujeres y nuestro desafío es hacerlo y mantenernos inspirando para consolidar nuestro proyecto hoy, con sentido de propósito, profesionalismo y excelencia.
Gracias a esos hombres, a sus personalidades inspiradoras y cuestionadas, y a muchas manos más, hoy nuestra empresa permanece.
En Coaching Group somos el 83%, mujeres.
Si 19 mujeres y cuatro hombres y saben qué ? Nos ha resultado el desbalance de genero, hemos permanecido y crecido juntas y juntas con ellos.
Como mujeres hemos sido diseñadas para recibir, para dar luz, para fortalecer desde el amor y la conexión.
Nuestra pasión, la creatividad y la recursividad han sido fuerzas que además de ponernos al servicio de otros , han abierto caminos para la reinvensión de nuestras relaciones y el lugar que ocupamos en nuestra sociedad. Sí, tenemos esa valiosa capacidad de reinventarmos, y cuando lo hacemos y lo hacemos desde el corazón, la ambición, el poder, el reconocimiento y todo lo que nuestro ego pide se alinean para permitirnos avanzar. Transformamos nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espiritu, cuantas veces sea necesario.
Es probable que hayan notado que cuando estamos tristes, vacias, asustadas, frustradas, deprimidas, desconfiadas el mundo a nuestro alrededor no fluye igual, oimos voces que nos piden volver y vemos caras que nos piden que traigamos de nuevo nuestro centro. Pero no se vayan a confundir ... esto que menciono no tiene nada que ver, con la absurda idea que aprendimos hace años, de tener que ser perfectas y hacer que los demás a nuestro alrededor también lo sean. La fortaleza y perfección están en la sensibilidad y la capacidad de reconocer cuando hay inconformidad o necesidad.
Las mujeres permitimos la vulnerabilidad. Por eso nuestros cambios de estado, nuestras emociones encontradas, nuestras pasiones desbordadas y en fin ... Contamos con un cuerpo que lo permite
Y si esto es así .... Muchas de ustedes se estarán preguntando como yo, y ¿ entonces que es aquello que nos ha limitado?
Cuál dirían ustedes que es la respuesta ...
La necesidad de control, el temor que nos da reconocer que otras personas tienen o son lo que quisieramos para nosotros, el perder importancia en la vida de alguien que amamos como resutado de un proceso natural, la comparación, la dificultdad para no poner límites, la complacencia, la confusión entre el servicio y el servilismo, la competencia a la que nos invita el exterior, las fuertes emociones cuando dejamos de sentirnos honradas, ir detrás de los sueños de otros y no necesariamente de los nuestros ... Esas serían mis respuestas ... Y esto también nos hace valiosas.
Nos parecemos a los hombres, nuestras energias son distintas, pero nuesta humanidad nos hace iguales.
¿ Y que pasa sI USAMOS nuestro derecho a elegir, a responder en lugar de reaccionar, y lo hacemos con centro, con verdadera conexión con nuestro cuerpo?
La fuerza, la pasión y aquello que emerge auténticamente como sucede en la naturaleza, es la transformación de las dificultades, de las diferencias en la validación y el respeto por aquello que honramos y defendemos ... Sino transformamos nuestra heridas pasadas en caminos transitables, no ocurrirá la transformación para nosotras, ni para quienes están cerca nuestro, ese es nuesto poder y ahí radica parte de nuestra esencia colectiva,
Entonces, cada día, cada minuto, cada segundo, preguntemonoS:
¿ Que podemos hacer para capitalizar y potenciar lo que nos funciona y nos fluye ?
Cada una tendrá su formula, y cualquiera que ella sea, es válida y hay un mundo adentro y afuera esperando para recibirlas.
Gracias a esos hombres, a sus personalidades inspiradoras y cuestionadas, y a muchas manos más, hoy nuestra empresa permanece.
En Coaching Group somos el 83%, mujeres.
Si 19 mujeres y cuatro hombres y saben qué ? Nos ha resultado el desbalance de genero, hemos permanecido y crecido juntas y juntas con ellos.
Como mujeres hemos sido diseñadas para recibir, para dar luz, para fortalecer desde el amor y la conexión.
Nuestra pasión, la creatividad y la recursividad han sido fuerzas que además de ponernos al servicio de otros , han abierto caminos para la reinvensión de nuestras relaciones y el lugar que ocupamos en nuestra sociedad. Sí, tenemos esa valiosa capacidad de reinventarmos, y cuando lo hacemos y lo hacemos desde el corazón, la ambición, el poder, el reconocimiento y todo lo que nuestro ego pide se alinean para permitirnos avanzar. Transformamos nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espiritu, cuantas veces sea necesario.
Es probable que hayan notado que cuando estamos tristes, vacias, asustadas, frustradas, deprimidas, desconfiadas el mundo a nuestro alrededor no fluye igual, oimos voces que nos piden volver y vemos caras que nos piden que traigamos de nuevo nuestro centro. Pero no se vayan a confundir ... esto que menciono no tiene nada que ver, con la absurda idea que aprendimos hace años, de tener que ser perfectas y hacer que los demás a nuestro alrededor también lo sean. La fortaleza y perfección están en la sensibilidad y la capacidad de reconocer cuando hay inconformidad o necesidad.
Las mujeres permitimos la vulnerabilidad. Por eso nuestros cambios de estado, nuestras emociones encontradas, nuestras pasiones desbordadas y en fin ... Contamos con un cuerpo que lo permite
Y si esto es así .... Muchas de ustedes se estarán preguntando como yo, y ¿ entonces que es aquello que nos ha limitado?
Cuál dirían ustedes que es la respuesta ...
La necesidad de control, el temor que nos da reconocer que otras personas tienen o son lo que quisieramos para nosotros, el perder importancia en la vida de alguien que amamos como resutado de un proceso natural, la comparación, la dificultdad para no poner límites, la complacencia, la confusión entre el servicio y el servilismo, la competencia a la que nos invita el exterior, las fuertes emociones cuando dejamos de sentirnos honradas, ir detrás de los sueños de otros y no necesariamente de los nuestros ... Esas serían mis respuestas ... Y esto también nos hace valiosas.
Nos parecemos a los hombres, nuestras energias son distintas, pero nuesta humanidad nos hace iguales.
¿ Y que pasa sI USAMOS nuestro derecho a elegir, a responder en lugar de reaccionar, y lo hacemos con centro, con verdadera conexión con nuestro cuerpo?
La fuerza, la pasión y aquello que emerge auténticamente como sucede en la naturaleza, es la transformación de las dificultades, de las diferencias en la validación y el respeto por aquello que honramos y defendemos ... Sino transformamos nuestra heridas pasadas en caminos transitables, no ocurrirá la transformación para nosotras, ni para quienes están cerca nuestro, ese es nuesto poder y ahí radica parte de nuestra esencia colectiva,
Entonces, cada día, cada minuto, cada segundo, preguntemonoS:
¿ Que podemos hacer para capitalizar y potenciar lo que nos funciona y nos fluye ?
Cada una tendrá su formula, y cualquiera que ella sea, es válida y hay un mundo adentro y afuera esperando para recibirlas.